mAldita cRitica: Ahora, ¿como llamo con el iPad?
miércoles 3 de febrero de 2010 @ 12:23 PM & 3 comentario(s)

Está bien. Lo reconozco. Quiero comprarme un iPod Touch este año. Es una de las metas, junto con sacar un nuevo PC de escritorio y tenerlo con al menos un juego original, aparte de World of Wacraft: Cataclysm.

¿Para qué quiero un iPod Touch? De partida, es mucho más barato que un iPhone (pese a lo que los choros de las ferias de las pulgas puedan decir), puedo escuchar música y ver Internet desde un dispositivo por el cual no tengo que pagar, puedo meter juegos bonitos y puedo leer libros. Nada mal pensando que ya los MP4 están llegando a su límite y básicamente valen comino, dada mi experiencia con mi dispositivo de menos de 1 pulgada de pantalla, donde se ven 4 o 5 pixeles. Mi poco interés por el iPhone, sin embargo, hace paradójica mi elección. ¿Para qué comprar un dispositivo nuevo para hacer llamadas mientras ya tengo un celular, y para qué comprar un dispositivo para reemplazar al MP4 que hasta ahora es totalmente funcional? Pues es maña. Nada más que maña.

Entre medio de revisar ofertas truchas de Mercado Libre y echar a perder el ventilador de mi notebook*, me llegó la noticia vía Google del anuncio del nuevo juguetito de Esteban Trabajos (Steve Jobs, para los que no gustan de las traducciones literales). Uno que se venía esperando y rumoreando hace mucho tiempo: El ahora famoso y controversial iPad. Por fin Apple llegó a la maquinación absoluta para poder derrotar a todos esos bastardos PCs de escritorio de Hewlett-Packard corriendo Windows 7 con pantallas táctiles para mayor interacción con el usuario. Por fin Apple alcanza niveles insostenibles de modernidad, lo que me hace pensar en que pronto podremos ver los hoverboards de Volver al Futuro con una manzanita en medio de la tabla. Sin embargo, ¿es necesario? Mejor aún, ¿es revolucionario?

Cuando Apple lanzó su iPhone, la gente se lanzó de inmediato a comprarlo. ¡Fue una locura! Las colas en Estados Unidos fueron larguísimas y la restricción de AT&T no duró mucho, permitiendo que usuarios de otras compañías hackearan y compraran el producto, aumentando las ventas. Cuando se anunció el iPhone 3G y el 3GS fue peor aún, pues todos los querían por las nuevas características que ofrecían. O sea, en el 2007, ¿qué teléfono ofrecía una interfaz amigable y limpia, con capacidad de navegación de Internet vía Wi-Fi y 3G, pantalla táctil, mecanismos sensibles a la luz y al movimiento, una inmensa biblioteca de aplicaciones, altas cantidades de capacidad para un móvil, todo el potencial del iPod original y todo en una sola placa tecnológica? La actualidad habla por si sola: los precios del iPhone y del iPod Touch han bajado drásticamente en neustro país, están llegando nuevos celulares que copian al iPhone y en las cunetas ya les venden a los cabros chicos estos aparatitos en juguete. En el año 2007 y hasta ahora, el iPhone fue y es revolucionario. Nadie hasta ese momento había hecho algo similar y con tanta potencia como lo hizo Apple.

Este año, Jobs nos presenta una tabla del tamaño de una hoja de papel A4/Carta, con disco flash desde 16 a 64GB, pantalla táctil, sensible al movimiento y a la luz, con capacidad de navegación por Internet vía Wi-Fi y 3G, con aplicaciones, reproducción de audio de alta calidad y una interfaz amigable y limpia. ¿Es nuevo? No. ¿Es revolucionario? Tampoco. ¿Puedo llamar con él? No. En cierto sentido, lo que Jobs nos presenta es un iPod Touch tamaño mochila. Es cierto, muchos dirán "ah, pero sirve para leer libros y cosas así", pero es un solo uso que no es tan frecuente en el iPhone/iPod Touch.

A mis ojos, lamentablemente, el iPad es un lanzamiento innecesario, pues nada de lo que hace es nuevo para mí. Todas las funcionalidades que ofrece se pueden encontrar fácilmente en un dispositivo que vale menos de la mitad y que es el doble de cómodo. Como sucesor del Mac, quizás podamos hablar de "evolución", pero su cercanía con los últimos productos móviles de Apple le quita toda la emoción a algo que, si se hubiese anunciado hace 4 años, hubiese sido la destrucción de todos los otros sistemas computacionales. He dicho.

*Mi notebook está agonizando, pues el ventilador dejó de funcionar y cada vez que lo prendo se apaga solito. Estoy luchando por repararlo, pero si no encuentro cura quiero que sepan que de a poquito estaré escribiendo de nuevo en el blog, pero no será tan awesome como antes. Pi pi pi pi pi.

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